Gustavo Alamón
Museo de Arte de Tacuarembó
"El arte se construye con los deseos, emociones, miedos e imaginación que el ser humano posee; de ahí surge su grandeza. No se crea trabajando superficialmente, con frivolidad; debe mirar el alma del hombre, su comportamiento, su pensamiento." G.A.
Gustavo Alamón, gran Artista Plástico y Maestro, reconocido en Uruguay y en el extranjero, en su larga trayectoria obtuvo todos los reconocimientos que un artista puede recibir en el país.
Querido profesor y amigo al que muchos le debemos esa gran motivación que es seguir el camino del arte.
Los Robots en sus pinturas, surgen como una advertencia a la deshumanización, al desamor, a la intolerancia, al hombre frío, calculador, al que maneja los piolines abusando del poder, al que se deja engullir por la tecnología, sin dar paso a su mundo interior.
Mediante sus Robots gigantes, en perspectiva que a veces parece que nos están por pisar, expresa una alerta a ese mundo aterrador.
No son de ciencia ficción; son seres sin rostro, pues nos rodean, están por todas partes.
En muchas de sus pinturas está la presencia de un espejo advirtiendo que también nosotros, los espectadores, podemos ser protagonistas y caer en esos antivalores, llevándonos a reflexionar sobre nuestras propias acciones.
Me incorporé a su taller en 2008, fecha en que concurre nuevamente a Tacuarembó.Nos contaba anécdotas de una vida dedicada al arte, nos enseñaba y se tomaba el trabajo de mirar una por
una nuestras obras y analizarlas.
"Es necesario que se expresen con libertad, que sean auténticos, sin importar el juicio crítico negativo de los demás; el único compromiso de todo trabajador del arte es con su obra. Solo el tiempo tendrá el juicio final. Somos conscientes de que la obra de arte no puede cambiar nada: no cambia gobiernos, no produce revoluciones ni siquiera mejora las condiciones de vida de la gente, pero lo que sí puede hacer es obligar a pensar, a reflexionar, y eso humaniza a las
personas."
Su obra es, en definitiva, un gran acto de amor al prójimo. Permanecerá en el tiempo porque trasciende la pintura: nos invita a detenernos, a pensar y a preguntarnos qué humanidad
queremos ser y qué mundo estamos construyendo.
Gracias Maestro por tanto.
Marnels Ferreira de Matos